El Gobierno de Trump continúa con la represión y deportación de cientos de ciudadanos venezolanos, ignorando las críticas y los cuestionamientos sobre los derechos humanos, el debido proceso y las violaciones a la Constitución de Estados Unidos.
La excusa que se da para estas deportaciones masivas es la sospecha de que estos ciudadanos venezolanos pertenecen al Tren de Aragua, una banda criminal venezolana con una red extendida por toda América Latina.
Al Jazeera escribe que el Gobierno de Trump ha justificado la deportación de inmigrantes de Estados Unidos sin el debido proceso, alegando que Estados Unidos está bajo la invasión del Tren de Aragua, citando la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798.
Sin embargo, no se ha presentado ninguna prueba creíble que demuestre que muchos de los deportados sean pandilleros. Además, dadas las tensas relaciones de Washington con Caracas, estos ciudadanos venezolanos han sido enviados a otros sitios, como El Salvador, e incluso recluidos en la Bahía de Guantánamo.
El diario español El País recoge el caso del reguetonero nacido en Venezuela, Arturo Suárez-Trejo, quien fue uno de los 238 venezolanos expulsados a la infame megaprisión de El Salvador, a pesar de estar legalmente en Estados Unidos bajo el ‘parole’ humanitario.