A pesar de las medidas adoptadas por el Gobierno, las amas de casa continúan pagando hasta Bs 46 por kilo de carne en los mercados, denunció el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores. Según la autoridad, los comercializadores de carne de res están obteniendo ganancias abusivas de hasta Bs 12 por kilo, sin reflejar las reducciones de precio logradas en el kilo gancho.
Flores informó que el Gobierno ha logrado disminuir el precio del kilo gancho de Bs 40 o más a Bs 34 por kilo. Sin embargo, los comercializadores no están trasladando este ajuste a los consumidores finales.
“Vimos que ellos, por comprar el kilo gancho a 34 bolivianos y trasladarlo a sus puntos de venta, están ganando hasta 12 bolivianos por kilo. Solo por llevar de una esquina a otra o de dos cuadras hacia el mercado. Es totalmente injusto”, señaló Flores en conferencia de prensa.
El ministro calificó esta situación como “injusta” y una clara muestra de la falta de compromiso de los intermediarios. “Nosotros estamos haciendo el esfuerzo para que el precio de la carne baje hasta 34 bolivianos, pero lamentablemente los comercializadores no están acompañando el trabajo del Gobierno. En el mercado, el precio sigue siendo alto”, enfatizó.
Medidas de control
Ante esta situación, el Gobierno anunció que se intensificarán los controles en los mercados para evitar abusos y garantizar precios justos para la población.
“Vamos a intensificar el control en los mercados. Debemos ponernos de acuerdo entre los productores, los comercializadores y el Gobierno para que las amas de casa y el pueblo boliviano tengan un precio justo en la carne”, afirmó Flores.
Finalmente, el ministro hizo un llamado a la conciencia de los comercializadores y destacó que la población respalda estas medidas de control. “El pueblo boliviano va a apoyar estos controles. Es momento de actuar con justicia y responsabilidad”, concluyó.